La inspiración para filmar el documental Un judío en Caborca fue don Juan Chait Tuller, un judío nacido en 1905 que llegó a México tras huir de la pobreza y el antisemitismo que imperaban en Europa. Un inmigrante polaco que en 1928 intentó llegar a los Estados Unidos y por azares del destino terminó en Caborca, una pequeña ciudad al noreste de Sonora, México.

 

 

“No se trata de mi abuelo per se, sino de un individuo que con la fuerza de sus  ​creencias logró mantener su fe a pesar de muchos obstáculos. El único judío en un pueblo de católicos, que hablaba con dificultad el idioma y que las circunstancias lo obligaron a quedarse y prosperar, a la vez que se aseguraba de que él y su familia practicarían siempre la fe judía, su cultura y tradiciones”, explica David Chait, nieto de Juan, al público que asistió a Bet El el domingo 30 de junio para ver el documental nominado al Emmy en 2014 y que ha recibido reconocimientos en varios festivales internacionales.

 

 

Don Juan Chait (Van Hayat como era su nombre antes de venir a México) encontró en la Caborca de clima seco y muy cálido, su segunda tierra de “leche y miel”, como él la llamaba. También se adaptó a sus costumbres y a su gente para salir adelante con sus 11 hijos sin la ayuda de una comunidad judía o un grupo de apoyo. Se dedicó a la venta de mercancías en abonos y prosperó con la compra de tierras. Para el judío Juan Chait la vida en esta tierra lejana de su pueblo natal Ratno ( hoy Ucrania antes Polonia) representó un reto enorme y la oportunidad de brindarle a sus esposas que se convirtieron al judaísmo (se casó dos veces) hijos, nietos y bisnietos, un futuro como el que no tuvieron sus padres y hermanos al morir asesinados en Europa.

 

Ser judío no fue fácil para Juan Chait y menos cuando su comunidad tenía un solo miembro, pero aún así logró alcanzar ‘un pedazo de cielo’ en Caborca con la gente del lugar que lo acogió y admiró, de tal manera que hasta su funeral tuvo que realizarse tanto por el ritual judío como por el católico, ya que los pobladores querían despedir al hombre honorable, de ojos verdes, carismático y generoso que cambió la imagen estereotipada de lo que pensaban que era un judío. Juan nunca renunció a su identidad y valores judíos, por el contrario, con mucho esfuerzo envió a sus hijos a estudiar a México y a Argentina a colegios judíos para que siguieran las tradiciones del judaísmo en sus familias dondequiera que radicaran.

 

“Un judío en Caborca  es la histroria del pueblo judío representada en una familia”, señala Zeji Ozeri, director de la cinta, quien al final de la exhibición explicó que el documental superó sus expectativas porque la gente se enamora de la historia, del personaje de Juan Chait; pero también porque se muestra el maravilloso país que es México y lo afortunados que somos al poder vivir en él y desarrollar nuestra identidad judía con libertad.

 

“El entusiasmo de la gente de Caborca al ver el documental fue maravilloso. De hecho hay una calle que se llama Juan Chait. Los niños de esta ciudad deben saber que no se trata de una leyenda urbana. Juan Chait existió y fue una figura muy querida en este lugar”, abunda José Stepensky, el guionista que hizo posible transmitir el pensamiento de don Juan a pesar de que ya había fallecido cuando se filmó la cinta.

 

En presencia de Civia y Moisés Chait, hijos de don Juan, el público se volcó en manifestaciones de admiración por esta familia, ya que sin duda el legado del señor Juan Chait Z”L se preservará por muchas generaciones como se ve en las imágenes del documental que muestran las celebraciones judías que llevan a cabo sus hijos y nietos en México, Estados Unidos, Israel y a dondequiera que vive algún miembro de la familia del honorable judío de Caborca, Juan Chait.

 

Un judío en Caborca, es una historia que nos da una lección de vida, de lo valioso que es estar identificado con la generosa tierra mexicana y la tradición judía heredada por nuestros padres, comentan Debby Gittler, directora del Comité de Educación de Comunidad Bet El y Moisés Gordon, quienes coordinaron la presentación de esta magnífica premier.