Por Enrique Rivera

Hace quince años inició una loable tradición, llevar un poco de alegría, cariño y solidaridad a niños, jóvenes y, a padres de algunos de ellos, que se encuentran en lo que se denomina situación de calle.

La Comunidad Bet El de México, a través de su Fundación de Altruismo, hizo contacto con instancias que le permitieron estar presente en un albergue para niños de la calle. Ahí comenzó todo y, luego, poco a poco se fueron involucrando niños y personas de la comunidad en este singular evento que brinda alimentos, regalos y un momento de distracción a niños y jóvenes en situación vulnerable.

El pasado domingo 10 de diciembre, se dio la magia nuevamente: el restaurante “Giornale” con el apoyo de Karen Rittner, donó el desayuno para decenas de niños que se presentaron en Bet El para este festejo, donde “Diana y sus amigos” ofrecieron el show, la música y la alegría, con la participación especial de nuestro jazán Ari Litvak. También se contó con la participación del Grupo 60-80 y más… en la donación de tres piñatas y dulces, así como en el impulso y logística del evento.

Los niños, arreglados para la ocasión, llegaron contentos en autobuses de turismo. Días antes, la Fundación de Altruismo Bet El con la coordinación de Jane Chertorivsky y el apoyo de Ivonne Guindi, junto con el Grupo 60-80 y más que dirige Becky Flisser, alumnos y maestros del Talmud Torá con la dirección de Debby Gitler, se dieron a la tarea de preparar bolsitas con dulces y regalos para los distinguidos visitantes.

Así también, los niños del Talmud Tora, quienes estudian para realizar su Bar Mitzvá, estuvieron presentes en el festejo, varios de ellos junto con sus padres, quizá por primera vez, tuvieron la oportunidad de atender a los niños de la calle ofreciéndoles bebidas, chilaquiles, fruta o simplemente jugar con ellos.

Después de un rato de ambientación en las instalaciones de Bet El, una pelota y algo parecido a unas porterías hicieron lo suyo, causando sonrisas, alegría y diversión en estos niños que son apoyados por la “Fundación Prosigue” en zonas de alta marginalidad y pobreza cerca de la colonia Buenavista en la Ciudad de México.

En más de un padre vi una pequeña lágrima vacilar en su ojo. Uno de ellos dijo:

“Es una gran oportunidad para darnos cuenta de los privilegiados que somos nosotros y nuestros niños por tener un techo, cariño, respeto y pan en nuestra mesa”.

“Me gustó el futbol, espero que me toquen muchos dulces en la piñata” comentó Joshua Sánchez Lovera de 14 años de edad que vive en la colonia Emiliano Zapata.

Gracias a esta actividad conocí a otros niños y me divertí con ellos, agregó Nataly Mareyna, alumna del Talmud Torá.

Sin duda actividades como ésta, nos despiertan la conciencia por hacer algo para que este mundo sea un poco mejor, una mitzvá que nos llena de orgullo.