Por: Moisés Sheinberg Frenkel

“¿Es que un judío no tiene ojos? ¿Es que un judío no tiene manos, órganos, proporciones, sentidos, afectos, pasiones? ¿Es que no es alimentado con la misma comida, herido por las mismas armas, sujeto a las mismas enfermedades, curado por los mismos medios, calentado y enfriado por el mismo verano y por el mismo invierno que un cristiano? Si nos pincháis, ¿no sangramos? Si nos hacéis cosquillas, ¿no nos reímos?, Si nos envenenáis, ¿no nos morimos? Y si nos ultrajáis, ¿no nos vengaremos?”

William Shakespeare, El mercader de Venecia.

El 23 de abril de 2016 se cumplieron 400 años de la muerte del más famoso poeta y dramaturgo de todos los tiempos y aún los estudiosos no se han puesto de acuerdo si la representación estereotípica que hizo Shakespeare de Shylock, el judío en El Mercader de Venecia, revela un profundo antisemitismo del bardo; si, al contrario, el poeta buscaba humanizar la figura del judío avaro y traicionero, o si la caricatura era sólo un reflejo de los prejuicios de la época.

Antes de analizar cada uno de estos puntos es importante mencionar que los judíos fueron expulsados de Inglaterra en 1290 y no fueron readmitidos sino hasta 1655 por lo que es muy probable que el Shakespeare (1564-1616) nunca haya conocido a un judío y que para construir a su personaje echó mano de los mitos y prejuicios que existían en su sociedad.

A continuación presento algunos argumentos que pueden validar cualquiera de las tres posturas que mencioné:

Teoría 1: Shakespeare era antisemita. Esta idea parece muy factible ya que el escritor no sólo retrata a Shylock como un hombre profundamente avaro, cruel, vengativo y que está dispuesto a sacrificar incluso a su hija para conseguir su revancha, sino que a lo largo de toda la obra lo etiqueta como “el judío”. Si Shakespeare no albergaba un sentimiento antisemita, entonces, ¿por qué recalcar una y otra vez que Shylock es judío? ¿Por qué retratarlo tan absolutamente malo y ponerlo a antagonizar con Antonio, el mercader católico que es la imagen más pura de la rectitud y la bondad desinteresada?

Fuera del famoso monólogo de Shylock que reproduje al inicio del artículo, el escritor no hace muchos esfuerzos para despertar empatía alguna en el público por el judío sino que resalta sus defectos todo el tiempo. La cláusula de sangre que introduce el judío cuando hace el préstamo “gratuito” y dice que, en caso de fallar al pago, Antonio tendrá que pagar con una libra de su propia carne vilifica al prestamista y lo retrata acorde a la imagen de la época de que los judíos eran diabólicos, malvados, vengativos y crueles. Seres que sólo se guiaban por la ley del talión (ojo por ojo) en lugar de voltear la otra mejilla.

Teoría 2: Shakespeare rescató la imagen de los judíos haciéndolos más humanos. Para respaldar esta teoría basta el monólogo más famoso de la obra, en el que Shylock argumenta que los judíos son como todos los demás seres humanos, si se les pincha sangran, si les hacen cosquillas ríen y si les hacen un mal buscan venganza, al igual que los cristianos.

Otro punto a favor de esta teoría es que, a pesar de ser una obra en la que se supone que el protagonista es el mercader Antonio, en realidad la figura central es Shylock. El mayor interés del espectador se centra en el judío y su postura de buscar venganza por la humillación sufrida. ¿Quién no ha sido ofendido y no ha tenido ganas de buscar revancha? Aunque la obra aparentemente busca enaltecer a Antonio, son los zapatos de Shylock los que acabamos poniéndonos. Shakespeare, para cumplir con la trama, podía haber retratado al prestamista simplemente como un hombre malvado sin más complicaciones, sin embargo, eso no fue suficiente para el poeta quien crea a uno de sus personajes más redondos y complejos que nos obliga a cuestionarnos sobre los maltratos sufridos y de alguna forma nos lleva a justificar sus actos o, al menos, sus sentimientos. Por otro lado, personajes como Basanio o Porcia, los héroes secundarios de la trama, tienen comportamientos muy cuestionables, por ejemplo el hecho de que Basanio acepte que su amigo empeñe la vida para que él pueda perseguir su frívolo objetivo, o el que Porcia logre engañar y entrampar a Shylock sin siquiera un ápice de remordimiento. Así, en esta obra el malo no es tan malo y los buenos no son tan buenos, excepto Antonio, claro, ése parece intachable.

Teoría 3: Shakespeare simplemente aprovechó un estereotipo de su época para divertir a la gente y lo adapto a un personaje sin buscar perjudicar o enaltecer a los judíos. Dado el cuidado que ponía el gran Shakespeare en cada palabra que escribía, esta parece ser la teoría menos plausible de las tres, ya que el escritor no dejaba nada a la suerte y todo lo que ponía en papel tenía una profunda razón de ser. Aun así, es posible que Shakespeare, necesitando a un personaje cruel, avaro y vengativo haya utilizado la figura estereotípica del judío para lograr que su obra tuviera más éxito.

Como se puede ver, tanto el argumento del antisemitismo como el del rescate de la figura del judío tienen fuertes argumentos para soportarlos y, a menos de que aparezcan nuevas evidencias, nunca vamos a saber cómo se sentía realmente Shakespeare respecto a este tema. Personalmente creo que el escritor mostró una grave falta de sensibilidad, pero no me parece que buscaba ofender ni difamar sino que aprovechó un estereotipo de la época para crear un personaje sumamente complejo, un prestamista odioso pero profundamente humano que se atreve a actuar y expresar los sentimientos que probablemente cualquier persona albergaría habiendo sufrido la humillación a la que fue sujeto.

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Bibliografía:

  • Ansaldo, Paula. “Apuntes sobre Shylock: la representación del judío en El mercader de Venecia de William Shakespeare”. La revista del CCC [en línea]. Julio / diciembre 2014, n° 21. [citado 2016-04-29]. Disponible en Internet: http://www.centrocultural.coop/revista/articulo/500/. ISSN 1851-3263
  • Shakespeare, William, El Mercader de Venecia, en Obras Completas, Madrid, Aguilar, 1951.
  • Mabillard, Amanda. Was Shakespeare anti-SemiticShakespeare Online. 20 Aug. 2009. (date when you accessed the information) < http://www.shakespeare-online.com/biography/shakespearejews.html >.
  • Shakespeare and Anti-Semitism, What the Yiddish Actors Saw, By David Basch, http://www.jewishmag.com/119mag/shakespeare/shakespeare.htm

*Moisés Sheinberg es ingeniero en Electrónica y Comunicaciones, maestro en Tecnología Educativa y además tiene una especialidad en Mercadotecnia. Ha ejercido su profesión durante años en diferentes compañías, pero su fascinación por las letras lo llevó incursionar en la literatura dirigida al público infantil. Es miembro del Comité Editorial de la revista Enfoque Bet-El.