Si bien se han hecho muchos estudios sobre lo ocurrido en la Guerra Civil Española, poco se conoce sobre la presencia judía en el conflicto de 1936 y su posterior exilio a México, según explicó el ingeniero Mardoqueo Staropolsky en la presentación de su libro Presencia Judía en el exilio español en México: por vuestra libertad y la nuestra, el domingo 10 de marzo en Comunidad Bet El.

 

 

El también maestro en estudios judaicos, con este libro editado por el Ateneo Español de México, da a conocer el relevante papel que tuvo en aquellos años la fértil simbiosis del exilio judeo español con la cultura mexicana y de alguna manera salda una deuda al abordar estos aspectos poco conocidos de la historia.

 

En esta investigación, realizada bajo la dirección de la escritora Angelina Muñiz- Huberman, Mardoqueo Staropolsky encontró que fueron 69 los personajes judíos, 141 si se suman sus familias, exiliados en México como resultado de la derrota de la República española.

 

“A través de entrevistas y documentos, el autor recrea los perfiles de los combatientes, luego exiliados, personas nacidas entre 1880 y 1915, procedentes de muy distintos países (Alemania, Polonia, Hungría, España, Estados Unidos; una importante cantidad eran médicos, pero había también comerciantes, fotógrafos, enfermeras, periodistas, etc. Algunos se quedaron definitivamente en nuestro país y otros se siguieron a Estados Unidos, Francia, Argentina o incluso Alemania, entre otros destinos definitivos” comenta el doctor José Woldenberg en el prólogo del libro y también como presentador del mismo.

 

Acerca de la participación de los judíos en este conflicto bélico, el autor explica que “en las brigadas internacionales hubo judíos de Polonia, Hungría, Ucrania, Lituania y Bielorrusia, entre otras naciones, que pelearon en España porque era el único lugar en Europa donde se veía claro en los años treinta una necesidad de aportar un espíritu libertario”.

 

“La República española contrastaba vivamente con lo que sucedía en Alemania y en menor medida en Italia. Era democrática, laica, tolerante, protectora de la libertad de cultos, e incluso empezó a atraer un pequeño flujo de migrantes que abandonaron Alemania ante el ascenso del nazismo. De tal suerte que cuando estalló la Guerra Civil no resultó sorpresivo que centenas de judíos, afiliadas a diversas organizaciones liberales y de izquierda acudieran al llamado de apoyar a la República”, apunta el académico y columnista Woldenberg.

 

Los judíos españoles en el frente y en el exilio conservaron ese ideal de justicia social que viene desde nuestros profetas; sus ideales se veían reflejados en cada acto. Luchar por lo que creían, por la justicia y la libertad, por el Tikún Olam, la reparación del mundo, abundó el Rabino Leonel Levy en calidad de sociólogo y presentador del libro.

 

Para muchos judíos la República española fue el salvoconducto que les permitió salvar su vida tras la derrota en la guerra civil. Ya en el exilio, el gobierno republicano les confirió la nacionalidad española y de esta manera pudieron refugiarse en México, que en ese entonces tenía sus puertas cerradas a los judíos, abundó el autor mientras mostraba distintos documentos y cartas de la época que reflejaban el status de los judíos españoles refugiados y su relación con la vida política y cultural de México.

 

Tras agradecer el apoyo recibido para este evento a Comunidad Bet El, a los presentadores y al público asistente, el ingeniero Mardoqueo Staropolsky lucía contento por los aportes de este libro que, sin duda, cubren un vacío en los estudios sobre el exilio judío en aquella época.